En España, y especialmente en Andalucía, la expresión “tener duende” no tiene nada que ver con criaturas mágicas. La RAE lo define como un “encanto misterioso e inefable”.

  • El misterio de la interpretación: Se utiliza para describir ese estado casi sobrenatural de inspiración, carisma y emoción extrema que alcanza un artista sobre el escenario (especialmente en el cante o el baile flamenco).

El poeta Federico García Lorca le dedicó una famosa conferencia llamada Juego y teoría del duende. Explicaba que el duende no viene desde fuera (como las musas o el ángel de la inspiración), sino que es una fuerza telúrica y misteriosa que el artista tiene que despertar y combatir desde sus propias entrañas para ponerle la piel de gallina al público. Un músico puede tener una técnica perfecta, pero si no tiene “duende”, no transmitirá la misma alma.