La leyenda de Tentudía es uno de los relatos míticos más hermosos y célebres de la Reconquista española en Extremadura. Explica de forma milagrosa tanto el origen del Monasterio de Santa María de Tentudía como el nombre de toda la comarca de Tentudía, ubicada en el sur de la provincia de Badajoz.

La historia se remonta a mediados del siglo XIII (entre 1246 y 1247). El ejército castellano-leonés, comandado por el capitán Pelay Pérez Correa —Gran Maestre de la prestigiosa Orden de Santiago—, se encontraba librando una feroz batalla contra las tropas sarracenas en la Sierra Morena, justo en el límite entre Extremadura y Andalucía.

La refriega era encarnizada y los cristianos ganaban terreno, pero la noche comenzó a caer rápidamente sobre las colinas. Pérez Correa sabía que si la oscuridad total cubría el campo de batalla, sus tropas perderían la ventaja táctica, los musulmanes podrían reagruparse y la campaña terminaría en una derrota catastrófica.

Desesperado al ver que el sol se ocultaba en el horizonte, el Maestre subió a la cumbre más alta de la sierra, cayó de rodillas e imploró con fervor auxilio al cielo gritando una frase que pasaría a la posteridad:

«¡Santa María, detén tu día!»

Según la tradición popular, la Virgen escuchó su ruego y obró el milagro: el sol se detuvo en el horizonte. El crepúsculo se congeló y la luz del día se prolongó unas horas mágicas adicionales, otorgando a los caballeros de Santiago el tiempo necesario para consumar una victoria definitiva. De la contracción de la súplica “detén tu día”, el paraje pasó a llamarse para siempre Tentudía.

En agradecimiento por la milagrosa victoria, Pelay Pérez Correa mandó edificar en la cima de la montaña una pequeña ermita mudéjar dedicada a Santa María de Tudía o Tentudía. Con los años, la construcción se amplió hasta convertirse en una imponente iglesia-fortaleza y en uno de los centros religiosos y formativos más importantes de la Orden de Santiago. Curiosamente, la cima donde se asienta el cenobio (a 1.104 metros de altitud) es el punto más alto de la provincia de Badajoz.

En el interior del monasterio, justo a la derecha del altar mayor (donde reposa la tumba del propio Pérez Correa), destaca un espectacular retablo cerámico policromado encargado en 1518 al célebre artista italiano Niculoso Pisano, considerado una joya del arte mudéjar peninsular.

El espíritu de la leyenda sigue muy presente. Cada año, en el mes de agosto, los vecinos de la cercana localidad de Calera de León se visten de época y realizan una colorida recreación teatral de la Batalla de Tentudía para conmemorar este hito cultural de su historia.