Gangs of New York (M. Scorsese, 2002) está ambientada a mediados del siglo XIX en Five Points: el barrio marginal más pobre, superpoblado y peligroso del bajo Manhattan.
En 1846, una batalla campal entre los “Nativos” (estadounidenses nacidos en el país, de origen protestante) y los “Conejos Muertos” (inmigrantes católicos irlandeses recién bajados de los barcos) termina con el asesinato del líder irlandés, el Padre Vallon.
Dieciséis años después, su hijo Amsterdam Vallon (Leonardo DiCaprio) regresa al barrio con una identidad falsa. Su objetivo es infiltrarse en el círculo de confianza del asesino de su padre: el despiadado y magnético jefe criminal William “Bill el Carnicero” Cutting (Daniel Day-Lewis)
William Poole (“Bill el Carnicero) era un temido líder de pandillas, boxeador callejero y figura política nativista del Nueva York de mediados del siglo XIX. Era carnicero de profesión, heredando el negocio de su padre y atendía su propia carnicería en el mercado de Washington antes de abrir un salón llamado Bank Exchange.
Sin embargo, el Bill real murió en 1855 (años antes de la Guerra Civil y de los disturbios que se muestran en el clímax de la cinta). Scorsese alteró las fechas históricas para que el Bill de la ficción pudiera enfrentarse al ficticio Amsterdam en el caótico Nueva York de 1863.
- Medía 1.80 metros y pesaba más de 90 kilos, un tamaño imponente para la época.
- Era famoso como boxeador a puño limpio y por su brutal estilo de lucha callejera: sus tácticas favoritas incluían arrancar los ojos de sus rivales, morderles la nariz y azotarlos contra el suelo hasta dejarlos inconscientes. Su destreza con los cuchillos de carnicero lo hacía intocable
Bill usaba sus pesadas botas de cuero para patear y pisotear repetidamente el cráneo o el cuello del rival hasta dejarlo inconsciente o causarle daño cerebral irreversible.
En la realidad, Poole era el líder de la banda de los Bowery Boys (del barrio vecino de Bowery). Estos pandilleros no eran simples vagabundos; muchos de ellos tenían trabajos diurnos como carniceros, mecánicos o bomberos voluntarios. Se vestían de forma muy elegante con chalecos, sombreros de copa alta y pantalones negros doblados para marcar su territorio
En las peleas de bandas masivas prefería sus propios cuchillos de carnicero modificados para rebanar tendones en brazos y piernas, inmovilizando a los pandilleros enemigos con cortes limpios y rápidos.
Jamás perdió un ojo ni tuvo desfiguraciones graves en la cara
Era un ferviente activista político del movimiento Know Nothing (Saber Nada), un partido político ultranacionalista, xenófobo y radicalmente anticatólico.
Los “nativistas” odiaban ferozmente la llegada masiva de inmigrantes irlandeses y alemanes porque temían que alteraran la cultura protestante y respondieran ciegamente a las órdenes del Papa. Los políticos de la época contrataban a Bill y a sus chicos para intimidar a los votantes en las urnas y asegurar elecciones.
Su muerte fue el resultado de una violenta rivalidad personal contra John Morrissey, un campeón de boxeo irlandés que trabajaba para la maquinaria política demócrata de Tammany Hall. Tras varias palizas mutuas, el 25 de febrero de 1855, unos secuaces de Morrissey emboscaron a Bill en el salón Stanwix Hall de Broadway y le dispararon directamente al corazón.
Poole sobrevivió con la bala en el corazón durante 14 días enteros hasta que finalmente falleció el 8 de marzo, en la cama, rodeado de sus hombres, pronunciando la famosa frase:
“Good-bye, boys, I die a true American!” (“¡Adiós, muchachos, muero como un verdadero estadounidense!”).
Se convirtió en un mártir para el movimiento nativista estadounidense. Su funeral en el Green-Wood Cemetery fue masivo, con miles de personas marchando en procesión portando banderas con su última frase.
El clímax de las pandillas coincide con los Disturbios por el Reclutamiento de Nueva York (Draft Riots) de 1863.
En plena Guerra de Secesión, las clases bajas de la ciudad iniciaron un sangriento levantamiento civil en protesta contra las leyes de conscripción militar (que permitían a los ricos pagar 300 dólares para evitar ir a la guerra). La confrontación final entre las bandas se ve literalmente aplastada por los cañonazos de los barcos del ejército federal que intervienen para retomar la ciudad.