Garajonay, el bosque primigenio de Europa (2023)
Hace más de 20 millones de años, durante la era geológica del Terciario, la laurisilva recubría todo el sur de Europa y la cuenca mediterránea.
Con la llegada de las drásticas glaciaciones del Cuaternario y la progresiva desertificación del norte de África, estas selvas subtropicales prehistóricas desaparecieron por completo del continente. El único lugar del planeta donde encontraron un refugio biológico idóneo fue en las islas volcánicas de la Macaronesia, registrando en el Parque Nacional de Garajonay (La Gomera) su muestra mejor conservada, más antigua y monumental.
Detalla la biodiversidad microscópica y oculta que florece entre los helechos gigantes y los troncos cubiertos de musgo y líquenes. El film resalta insectos icónicos como el gorgojo de la magarza gomero, cuyo nombre científico rinde homenaje explícito al propio parque nacional debido a la estrecha simbiosis evolutiva que mantiene con la flora autóctona.
Muestra el comportamiento de las esquivas palomas de la laurisilva (la paloma rabiche y la paloma turqué), consideradas auténticas reliquias vivientes de la fauna aviar ancestral que poblaba Europa hace millones de años.
El verdadero motor biológico de Garajonay no son las precipitaciones comunes (lluvia de nubes altas). El monteverde subsiste gracias a los vientos alisios, corrientes de aire cargadas de humedad marina que chocan de forma constante contra el relieve de las cumbres gomeras, formando un denso mar de niebla perpetuo
Hace veinte millones de años, interminables bosques de laurisilva cubrían el sur de Europa. Desde entonces, la mayoría han desaparecido. Sin embargo, a cuatrocientos kilómetros del mayor desierto de la Tierra, uno de estos magníficos bosques milenarios sobrevive hasta nuestros días, dando cobijo a animales que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo. El Parque Nacional de Garajonay es un verdadero paraíso escondido en la isla de La Gomera, en Canarias (España), donde la vida salvaje prospera sin intervención humana. Cada rincón ofrece un espectáculo visual y una biodiversidad sin parangón que no se encuentra en ningún otro lugar del planeta. Este bosque milenario es un testimonio de adaptación y resistencia en un mundo en constante cambio.
El documental funciona también como un alegato institucional sobre la necesidad de blindar estos santuarios biológicos frente al cambio climático y las especies invasoras. Garajonay fue declarado Parque Nacional en 1981 y consagrado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986, reconociendo de forma oficial su estatus como uno de los tesoros forestales primigenios de la humanidad.