Александр Невский (“Alexander Nevsky”) (A. Eisenstein, 1938)

Stalin le ordenó a Eisenstein filmar una epopeya medieval sobre la invasión que sufrió Rusia en el siglo XIII a manos de los Caballeros Teutónicos (una orden militar de cruzados alemanes) como propaganda nacionalista.

A principios del siglo XIII, la Rus de Kiev era un mosaico de principados feudales independientes y rivales entre sí.

En este contexto, huestes de la Horda de Oro mongola (Mulan) asolaron Rusia entre 1237 y 1240. Destruyeron Kiev, quemaron ciudades y sometieron a casi todos los principados a pagar tributos masivos bajo amenaza de exterminio. las invasiones de los mongoles (Horda ded Oro).

Los católicos aprovecharon para invadir por el oeste. El Papa Gregorio IX emitió una bula instando a realizar las Cruzadas del Norte para forzar a los cristianos ortodoxos a la autoridad de la Iglesia de Roma.

La República de Nóvgorod (ciudad-estado comercial que había escapado milagrosamente de la destrucción mongola debido a sus pantanos) eligió como líder militar al príncipe Alejandro Yaroslávich, de apenas 19 años.

En julio de 1240, un ejército sueco desembarcó en el norte. Alejandro marchó rápidamente con su druzhina (pequeña guardia de élite) y sorprendió a los suecos en su propio campamento. Los rusos ganaron la batalla a orillas del río Nevá (de ahí el apelativo Nevski: “del Nevá”).

Los boyardos (nobles) le expulsaron de la ciudad temiendo que adquiriera demasiado poder político.

En 1241, la rama livoniana de los Caballeros Teutónicos (monjes guerreros alemanes fuertemente acorazados) cruzó la frontera, capturaron fortificaciones estratégicas y la importante ciudad rusa de Pskov, quedando muy próximos de Nóvgorod.

Los boyardos suplicaron a Alejandro que liderara la defensa. Este aceptó, reoranizó las milicias locales, reconquisto Pskov a principios de 1242 y lanzó una expedición punitiva en territorio enemigo para forzar una batalla definitiva.

Los dos ejércitos se encontraron al amanecer del 5 de abril de 1242 en el estrecho helado que conecta el Lago Peipus con el lago Pskov (frontera actual entre Estonia y Rusia).

Nevski colocó a sus tropas de espaldas a la costa del lago congelado, cerca de una formación conocida como la Roca del Cuervo. Sabía que el hielo dificultaría las maniobras de flanqueo de la caballería pesada alemana.

Los caballeros teutónicos y sus aliados estonios sumaban unos 2.500 hombres. El ejército de Nevski, compuesto por arqueros a caballo, infantería de Nóvgorod y caballería pesada, sumaba unos 5.000 soldados.

Los caballeros teutónicos atacaron utilizando su formación clásica: la “gran cuña” o cerdo (keiler): una masa compacta de jinetes de hierro cargó directamente contra el centro de las líneas rusas. La carga alemana fue brutal y destrozó las primeras líneas de la milicia rusa en el hielo.

El príncipe dió la orden de avanzar a sus flancos y los envolvieron. La batalla se convirtió en una carnicería cuerpo a cuerpo en la superficie del lago.

Las crónicas contemporáneas rusas y alemanas confirman la victoria total de Nevski (los teutónicos firmaron la paz y devolvieron todas las tierras capturadas)

Ninguna fuente de la época dice que los caballeros murieran ahogados en masa porque el hielo se rompiera bajo su peso. Esa fue una adición mítica muy posterior.

Los dos ejércitos se encontraron al amanecer del 5 de abril de 1242 en el estrecho helado que conecta el Lago Peipus con el lago Pskov (en la frontera actual entre Estonia y Rusia).

Alejandro comprendió que Rusia no tenía la fuerza militar para derrotar a los mongoles del este. Eligió la vía del apaciguamiento y la diplomacia. Viajó repetidas veces en caravana miles de kilómetros hasta Karakórum, la capital del Imperio mongol, para rendir vasallaje al Gran Kan. Se convirtió en el recaudador oficial de impuestos de los mongoles en suelo ruso, y llegó a reprimir con dureza militar las revueltas de sus propios ciudadanos rusos que se negaban a pagar tributos a los tártaros.

Los mongoles respetaron Nóvgorod y la Iglesia ortodoxa rusa, permitiendo que la cultura e identidad rusa sobrevivieran y ganaran tiempo para unificarse siglos más tarde.

Alejandro falleció debilitado por los duros viajes de regreso de la estepa en 1263 a los 42 años de edad. Posteriormente fue canonizado como santo por la Iglesia Ortodoxa.