Para entender la fuerza de la letra, hay que conocer el acontecimiento histórico en el que se basa: la Guerra entre México y Estados Unidos (1846-1848).

Con la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo en 1848, México se vio obligado a ceder a los Estados Unidos más de la mitad de su territorio nacional (cerca de 2.4 millones de kilómetros cuadrados) a cambio de una compensación económica insignificante. Toda esa enorme región abarca los actuales estados de California, Nevada, Utah, Nuevo México, Texas, Arizona y partes de Colorado, Wyoming, Kansas y Oklahoma.

La canción parte de una premisa real y directa para responder a las políticas migratorias y los discursos racistas modernos: los hispanos no “cruzaron” la frontera hacia Estados Unidos; la frontera se movió y los cruzó a ellos.

La letra es un desafío directo al uso exclusivo del gentilicio “americano” por parte de los ciudadanos de Estados Unidos, recordando que América es un continente entero, no un solo país.

Arranca recordando que los pueblos indígenas y mestizos ya habitaban y trabajaban esas tierras siglos antes de que se trazaran las fronteras modernas, enumeran los estados comprados y arrebatados a México para demostrar la herencia hispana del territorio y concluye afirmando que, por geografía, sangre, historia y raíces nativas, los latinoamericanos tienen todo el derecho de reclamar su identidad continental.

LOS TIGRES DEL NORTE · Somos Mas Americanos (Album Version)