Te refieres a Thích Quảng Đức, el monje budista vietnamita que se prendió fuego a sí mismo en una intersección de Saigón en 1963, en protesta por la persecución del gobierno survietnamita (católico) contra la mayoría budista del país. La foto la tomó Malcolm Browne (Associated Press) y ganó el World Press Photo de ese año.
En mayo de 1963, en la ciudad de Huế, el gobierno prohibió a los budistas izar la bandera budista tradicional durante la celebración del Vesak (el cumpleaños de Buda) — mientras que días antes sí había permitido ondear banderas católicas para una celebración religiosa del propio hermano del presidente, que era arzobispo. Cuando los budistas protestaron por esta doble vara de medir, las tropas gubernamentales abrieron fuego contra la multitud, matando a varios manifestantes, incluidos niños.
Este suceso encendió lo que se conoce como la “crisis budista”: meses de protestas, arrestos de monjes, allanamientos de pagodas y represión sistemática contra la comunidad budista, que era mayoritaria en el país pero se sentía tratada como ciudadanos de segunda bajo un gobierno que favorecía abiertamente a la minoría católica.
El acto de Thích Quảng Đức
Fue una protesta planificada, no impulsiva. Se avisó con antelación a la prensa extranjera (por eso Malcolm Browne estaba allí para fotografiarlo) precisamente para que el mundo viera lo que estaba pasando, ya que las protestas internas no estaban consiguiendo que el gobierno cambiara de postura. Dejó cartas explicando su gesto como una ofrenda de su propio cuerpo para pedir que Diệm tratara con “compasión y equidad” a todas las religiones del país.
El resultado
La presión internacional generada por la foto fue tan fuerte que contribuyó directamente a que EE.UU. retirara su apoyo a Diệm meses después, y en noviembre de ese mismo año un golpe militar lo derrocó y lo asesinó. El régimen que llevó a esa persecución religiosa no sobrevivió ni medio año más tras la foto.