Toda la cuenca mediterránea es un punto vulnerable de cambio climático, incluidas sus zonas continentales, de manera no homogénea, lo que se amplía al ser un mar semi-cerrado con mayores periodos de insolación, lo que a su vez generan periodos de precipitaciones torrenciales en otoño.

El Mediterráneo contiene el 10% de la fauna oceanográfica, aunque su extensión es del 1% del planeta, con más de 600 especies de peces.