El Plan de recuperación para Europa (Next Generation EU) de la Comisión Europea (2020) surgió como respuesta excepcional a la crisis provocada por la pandemia de COVID-19.

Su pieza central en el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), que pone a disposición de los Estados miembros 723.800 millones de euros en transferencias y préstamos.

Para recibir recursos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), cada Estado miembro debía presentar su propio Plan de Recuperación con una cartera detallada de reformas e inversiones.

La Comisión Europea desembolsa los fondos por tramos, condicionados al cumplimiento verificable de hitos (milestones) y objetivos (targets) previamente pactados. Si un país no cumple, el desembolso se congela.

La Comisión emitió bonos europeos (eurobonos) a gran escala en los mercados internacionales de capitales, respaldados por el presupuesto común de la UE, que se han convertido en los terceros más negociados del mundo en su categoría.

El 37 % de los 627.500 millones de euros pertenecientes al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia se destina a objetivos relacionados con el clima. Además, se aplica un objetivo climático global del 30 % al importe total del gasto del presupuesto de la UE a largo plazo para 2021–2027.

Este reparto convierte al NGEU en el mayor programa de inversión verde de la historia de la UE, entrelazado con el Pacto Verde Europeo (European Green Deal).

La guerra de Ucrania impulsó una ampliación estratégica del NGEU con el plan REPowerEU, integrado en los planes nacionales de recuperación:

Unión Europea

Su impacto en el medio ambiente y lucha contra el cambio climático