Las especies exóticas invasoras son aquellas que provienen de otras geografía (exóticas) y suponen una amenaza para la biodiversidad del lugar donde se asientan (invasoras).
De acuerdo al informe del IPBES, son la segunda causa de pérdida de la Biodiversidad mundial.
Las causas de invasión son diversas (voluntarias e involuntarias):
- Agricultura y ganadería: introducción de especies para cultivo o cría
- Jardinería y paisajismo: plantas ornamentales que escapan de cultivo
- Acuicultura: especies para producción que se escapan o liberan
- Pesca deportiva: introducciones intencionadas para crear pesquerías
- Mascotas: abandono o escape de animales domésticos
- Turismo: transporte accidental en equipajes y vehículos
- Comercio: escapes, especies polizón en mercancías, en aguas de lastre de los barcos, o incrustaciones en sus cascos…
Además, se ven facilitadas por otras, como son el cambio climático, la alteración de hábitats, la liberación accidental o voluntaria, y la conectividad ecológica.
Su gestión aparece en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (1992) como medidas de conservación de la biodiversidad in situ (artículo 8.h):
“(cada Parte) impedirá que se introduzcan, controlará o erradicará las especies exóticas que amenacen a ecosistemas, hábitats o especies” .