Los incendios forestales son fuegos no controlados en zonas naturales, principalmente bosques, pero también montes y pastizales.

Los factores determinantes incluyen

  • Climatología: temperatura (olas de calor…), precipitaciones (sequía), humedad relativa, régimen de vientos…

  • Topografía: altitud, pendientes, orientaciones, geomorfología del terreno…

  • Vegetación: tipo de combustible, inflamabilidad de las especies, densidad, continuidad, estratificación, estado (vivo/muerto, húmedo/seco…)

  • Socioeconomía: abandono rural, plantaciones forestales, densidad demográfica, gestión forestal…

En España se regulan a través de la Ley de Montes (capítulo III del título IV):

Distribución espacial, temporal y causalidad

La distribución cambia en el espacio y en el tiempo (geografía y estacionalidad):

Distribución espacialDistribución temporal
- Norte peninsular: mayor número de incendios (Galicia, Asturias, Cantabria, Norte de León, oeste de Zamora)
- Zonas mediterráneas mayor superficie quemada (Comunidad Valenciana, Cataluña, Andalucía y Murcia).
- Anual: generalmente durante el verano (junio a septiembre)
- Semanal: durante los fines de semana (mayor uso)
- Diaria: en las horas de mayor temperatura (12 a 18 h) (mayor riesgo), extendiéndose durante la tarde-noche.

Respecto a la causalidad, las principales son

  • umanas (90-95% de los incendios),
    • egligencias en quemas agrícolas y forestales (35-40%)
    • Actividades recreativas (15-20%)
    • Trabajos y maquinaria (10-15 %)
    • Intencionadas (25-30%) (piromanía, venganza, especulación urbanística, conflictos rurales…), y accidentes (5-10%) (de tráfico, en instalaciones…)
  • aturales (5-10%): rayos, altas temperaturas…

Representación porcentual aproximada de las causas de los incendios forestales en España. Fuente: , elaboración propia.

Relación de los incendios y el cambio climático

Los incendios forestales liberan el carbono almacenado por los sumideros forestales durante la combustión, lo que se transforma en dióxido de carbono:

Cx​Hy​+O2​→CO2​+H2​O

Además, la pérdida de la cubierta vegetal facilita procesos de degradación de tierras y desertificación, que