el mayor edificio de adobe/barro cocido del mundo, en pleno Sahel, sobre una antigua ruta comercial transahariana por la que efectivamente pasaban caravanas tuareg. Un dato curioso: cada año la comunidad entera participa en un festival para “replastecer” la mezquita con barro fresco, porque el material se erosiona con las lluvias y necesita mantenimiento constante — es casi un evento colectivo tan importante como el propio edificio.