Sacsayhuamán es un complejo arqueológico inca situado en las afueras de Cusco, Perú, en las alturas que dominan la ciudad

Es famoso sobre todo por sus enormes muros ciclópeos en zigzag, construidos con piedras megalíticas de varias toneladas —algunas superan las 100 toneladas— talladas y encajadas con una precisión extraordinaria, sin usar mortero. Las piedras encajan tan perfectamente que ni siquiera cabe una hoja de papel entre ellas.

Aunque durante mucho tiempo se le llamó “fortaleza”, hoy se piensa que tuvo un carácter más bien ceremonial y religioso, además de militar. Formaba parte del trazado sagrado de Cusco: según algunas interpretaciones, la ciudad estaba diseñada con la forma de un puma, y Sacsayhuamán habría representado la cabeza del animal.

Se cree que su construcción comenzó bajo el reinado de Pachacútec en el siglo XV y continuó bajo sus sucesores. Tras la conquista española, gran parte de la piedra fue desmontada y reutilizada para construir iglesias y casas coloniales en Cusco, por lo que lo que hoy vemos es solo una fracción de lo que fue el complejo original.

Es Patrimonio de la Humanidad (junto con el resto de Cusco) y cada 24 de junio se celebra allí el Inti Raymi, la recreación de la antigua fiesta inca al Sol.