Another Day of Life (2018) es un relato autobiográfico de Ryszard Kapuściński, periodista polaco, sobre los últimos días de Angola como colonia portuguesa en 1975.

que narra los últimos días de Angola como colonia portuguesa en 1975, y las terribles consecuencias de esta descolonización: una guerra civil que asoló la región hasta hace muy poco. Coproducción polaco-española, en formato de docudrama de animación para adultos.

La trama se sitúa en 1975, en los estertores de la Guerra Civil de Angola. Tras la Revolución de los Claveles en Portugal (FOTO CLAVELES) (Grândola, Vila Morena (J. Afonso, 1971))

El imperio colonial portugués se desploma de golpe y abandona el país tras cinco siglos de control.

Kapuściński era un reportero idealista de la Agencia de Prensa Polaca, decide viajar a contracorriente hacia la capital, Luanda.

Mientras todas las clases medias y los extranjeros huyen despavoridos de una ciudad caótica y sin servicios, él se adentra en el territorio para alcanzar las difusas líneas del frente sur.

Allí experimentará en carne propia la Confusão, un estado mental y social donde las fronteras cambian cada hora, los rumores son armas mortales y saludar al bando equivocado en un puesto de control militar significa la muerte inmediata.

La descolonización de África se transformó en una guerra subsidiaria (proxy war) de la Guerra Fría:

El Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA): La facción marxista respaldada económicamente por la Unión Soviética y liderada por Agostinho Neto (quien se convirtió en el primer presidente del país). Kapuściński viaja integrado con sus tropas.

El FNLA y la UNITA: Los movimientos rivales de corte capitalista, apoyados clandestinamente por los Estados Unidos (a través de la CIA) y militarmente por el régimen del apartheid de Sudáfrica.

El factor internacional verídico: Tal como relata el filme de forma espectacular, el equilibrio de la guerra cambió drásticamente cuando Cuba, bajo las órdenes directas de Fidel Castro, envió miles de soldados de élite y artillería en la Operación Carlota para defender al MPLA del avance de los tanques sudafricanos, un movimiento geopolítico real que Kapuściński destapó ante la prensa internacional antes que nadie.

El Comandante Farrusco fue un oficial portugués real de las fuerzas especiales que decidió desertar de su propio imperio colonial para quedarse en Angola y liderar una de las facciones defensivas más duras del MPLA.

Carlotta era una joven guerrillera angoleña real de apenas 20 años que destacó por su valentía en el frente y por haber salvado la vida de decenas de niños civiles. Su muerte repentina en una emboscada militar pocos días después de conocer a Kapuściński hirió profundamente la psique del periodista polaco, transformándolo para siempre de un reportero pasivo a un escritor comprometido con la condición humana.