Bisie era la mina ilegal de casiterita más grande del Congo, ubicada en mitad de la selva profunda de la provincia de Kivu del Norte.
Esclavitud moderna
Lo que registra la cámara es un retrato de esclavitud moderna en el siglo XXI:El control militar ilegal: La mina no está operada por empresas legítimas ni regulada por el Estado. El control físico y el cobro de “impuestos” forzosos a los trabajadores corre a cargo de facciones corruptas del ejército regular congoleño y milicias armadas rebeldes (muchas de ellas herederas de los perpetradores del genocidio de la vecina Ruanda). Con este dinero ilícito, las guerrillas compran armas modernas para perpetuar un conflicto civil que ha provocado más de 5 millones de muertos.