La noche de los lápices (H. Olivera, 1986) narra e

En septiembre de 1976 un grupo de estudiantes de secundaria de La Plata, en su mayoría militantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) son secuestrados de sus casas a medianoche por patrullas armadas de la Policía de la Provincia de Buenos Aires

Capturaron a los jóvenes porque eran cuadros políticos e idealistas activos. Militaban en agrupaciones de izquierda peronista y guevarista, realizaban voluntariados de apoyo escolar en las villas miseria (barrios de chabolas) y debatían sobre justicia social y reforma educativa.

Los documentos internos de la milicia los catalogaban textualmente como un “semillero subversivo potencial”. El objetivo de la dictadura bajo la Doctrina de la Seguridad Nacional era erradicar de raíz cualquier tipo de pensamiento crítico o activismo estudiantil en la juventud.

Los jóvenes son trasladados a centros clandestinos de detención de la dictadura (como el Pozo de Arana y el Pozo de Banfield), donde sufren brutales torturas, violaciones y aislamientos antes de ser ejecutados o desaparecidos. El filme relata el calvario basándose en el testimonio de uno de los pocos sobrevivientes, Pablo Díaz.

De los diez secuestrados sobrevivieron cuatro: Pablo Díaz, Emilce Moller, Gustavo Calotti y Patricia Miranda. Continuan desaparecidos Claudia Falcone (16 años), Francisco López Montaner (16 años), María Clara Ciocchini (18 años), Horacio Ungaro (17 años), Daniel Alberto Racero (18 años) y Claudio de Acha (17 años).

El operativo fue orquestado por el Batallón 601 de Inteligencia del Ejército y ejecutado bajo las órdenes directas del general Ramón Camps y el comisario Miguel Etchecolatz.

Ambos represores de la policía bonaerense fueron juzgados y condenados a cadena perpetua tras el regreso de la democracia.

El detonante visible de su persecución había sido su participación activa en las marchas estudiantiles para conseguir el boleto educativo con descuento para el transporte público.

En septiembre de 1976, durante los primeros meses de la dictadura militar argentina, siete adolescentes de la ciudad de La Plata son secuestrados, torturados y asesinados a raíz de sus protestas por el aumento del boleto estudiantil. El film relata estos sucesos desde la voz y presencia de uno de los supervivientes.