El Himno Hurrita a Nikkal (catalogado por los arqueólogos como el Himno Hurrita N.º 6) es, de forma oficial, la partitura musical más antigua del mundo que se conserva prácticamente completa.

Grabada en una tablilla de arcilla con escritura cuneiforme alrededor del año 1400 a. C. (hace más de 3400 años), esta reliquia es casi mil años anterior a los primeros sistemas musicales de la Antigua Grecia y supone el nacimiento documentado de la historia de la música.

Fue desenterrada en la década de 1950 por arqueólogos franceses que excavaban el Palacio Real de la antigua ciudad de Ugarit, un importante puerto comercial de la Edad del Bronce situado en la costa de la actual Siria.

En el palacio se encontraron unas 36 tablillas con fragmentos musicales, pero la número 6 fue la única que sobrevivió al paso de los milenios con el texto y las anotaciones lo suficientemente intactos como para que los científicos pudieran intentar reconstruir su sonido. Actualmente, la pieza original se custodia en el Museo Nacional de Damasco.