Es la musicalización del poema homónimo del escritor cubano Nicolás Guillén.
La canción habla de construir una muralla gigante que una a todas las manos de la humanidad (blancas, negras, ricas, pobres). El poema plantea un dilema para decidir a quién se le abre la muralla y a quién se le cierra: se abre para el corazón del amigo, la paloma y la paz; y se cierra de golpe ante el sable del coronel, el veneno del alacrán y la guerra.