La canción fue compuesta en un pequeño hotel de la Costa Brava (en Calella de Palafrugell, Girona) durante el invierno de 1970.

Serrat se había encerrado en el Monasterio de Montserrat junto a otros intelectuales para protestar contra el Proceso de Burgos (los juicios sumarísimos del franquismo), lo que provocó que el régimen censurara sus canciones y prohibiera sus apariciones en televisión.

Tras refugiarse frente al mar, Serrat compuso el tema preso de la nostalgia, recordando las giras kilométricas que hacía por el interior de España y por América Latina, donde echaba de menos el agua salada.

Él mismo confesó que compuso el tema como una necesidad biológica:

“Nací en el Mediterráneo y me siento vinculado a él como a la piel”.