
El personaje representado es Egica, rey visigodo del reino católico de Toledo (687-702). Sucedió a Ervigio (P03766) y precedió a Witiza (P07306). El pintor ha imaginado al rey godo de pie, en el centro de la composición, pisando una piel de leopardo, con el cetro en su mano derecha y descansando la izquierda sobre la empuñadura de la espada. Está en un interior, se supone que palaciego pero austero, encuadrado por un cortinaje. Viste media armadura, falda blanca y manto verde y su rostro barbado recuerda la fisonomía de un particular modelo.