
La pintura inmortaliza un episodio real y conmovedor ocurrido en septiembre de 1921 durante la Guerra del Rif (Marruecos), poco después del Desastre de Annual. Retrata la defensa de una posición fortificada de madera y sacos terreros extremadamente vulnerable llamada Dar Hamed (el «Blocao de la muerte»).
Sabiendo que era una misión suicida, el cabo Suceso Terrero y un puñado de legionarios se ofrecieron voluntariamente a relevar a los defensores heridos, combatiendo hasta el último hombre frente a las abrumadoras fuerzas rifeñas