El 23-F fue un intento de golpe de Estado ocurrido el 23 de febrero de 1981.

Sobre las 18:30 h, el teniente coronel Antonio Tejero irrumpió a tiros en el Congreso de los Diputados junto con un grupo de guardias civiles armados durante la votación de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo como presidente del Gobierno, tras la dimisión de Adolfo Suárez.

El Gobierno y los diputados fueron secuestrados en el hemiciclo.

Sobre la misma hora el teniente general Jaime Milans del Bosch declaró el estado de excepción en la III Región Militar. Desplegó unos 2000 hombres y tanques por las calles de Valencia, apuntando a los edificios institucionales.

Sobre la 1:15 h del 24 de febrero. A las 01:14 horas, el rey Juan Carlos I compareció ante los españoles en un mensaje televisado de uniforme militar. En su discurso, el monarca se posicionó firmemente a favor de la Constitución española y desautorizó a los militares sublevados, ordenándoles regresar a sus cuarteles.

Milans del Bosch retiró las tropas y Tejero rindó la rendición por la mañana (pacto del capó), liberando a todos los diputados ilesos.

Tejero, Milans del Bosch y el general Alfonso Armada fueron juzgados por rebelión militar en un consejo de guerra (el Juicio de Campamento) y condenados a penas de hasta 30 años de prisión.

El fracaso del 23-F terminó por consolidar la democracia en España y supuso el fin de las intervenciones militares en la política.

Anatomía de un instante (2025)