En la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (1992), se incluye en su principio 10, que el mejor modo de tratar las cuestiones ambientales es la participación de todos los ciudadanos interesados, para lo que deben contar con lo siguiente:
- Información adecuada y educación ambiental promovida por el Estado respectivo
- Concurrencia en procesos de adopción de decisiones
- Acceso a procedimientos judiciales y administrativos adecuados al respecto.