Green Book (P. Farrelly, 2018)
Green Book
El título se refiere a The Negro Motorist Green Book (“Green Book”): una guía de viaje publicada anualmente en Estados Unidos entre 1936 y 1966 como herramienta de supervivencia para los ciudadanos afroamericanos que viajaban en coche durante la época de la segregación racial (Lynching of Thomas Shipp and Abram Smith (L. Beitler, 1930)).
Fue fundado por Victor Hugo Green, un cartero afroamericano que vivía en el barrio de Harlem, Nueva York. El color verde (Green en inglés) hacía referencia a la luz verde de los semáforos, simbolizando que el camino estaba libre y era seguro para avanzar.
A mediados del siglo XX, la emergente clase media afroamericana empezó a comprar automóviles. Sin embargo, salir a la carretera era sumamente peligroso. En muchos estados, los conductores negros se enfrentaban a la humillación de que les negaran comida o gasolina, al arresto injustificado o a la violencia física explícita.
Para evitar esto, el libro (diseñado con un tamaño compacto para guardarse fácilmente en la guantera del coche) ofrecía listados detallados de:
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Hoteles y moteles que aceptaban huéspedes negros.
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“Casas de turistas” (hogares particulares de familias afroamericanas, muchas de ellas regentadas por mujeres viudas, que alquilaban habitaciones a los viajeros).
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Restaurantes, tabernas y cafeterías de confianza.
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Estaciones de servicio y talleres mecánicos que no les negarían la asistencia.
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Peluquerías, barberías y clubes nocturnos donde pasar un rato de ocio sin peligro.
La guía era vital para sortear las llamadas sundown towns (“ciudades del atardecer”). Estas eran localidades (muchas de ellas fuera del Sur profundo) que tenían leyes locales ilegales o políticas comunitarias radicales que prohibían estrictamente la presencia de personas negras dentro de los límites de la ciudad una vez que se ponía el sol. Si un afroamericano era visto en estos pueblos de noche, podía ser arrestado o linchado. El Green Book permitía planificar las rutas con precisión milimétrica para saber exactamente dónde detenerse antes del anochecer.
El lema oficial de la guía contenía una cita que reflejaba la esperanza de su creador:
“Habrá un día en el futuro cercano en el que esta guía no tendrá que ser publicada. Ese será el día en que estemos en igualdad de derechos y privilegios en los Estados Unidos”.
Ese momento llegó poco después de que se aprobara la Ley de Derechos Civiles de 1964, la cual prohibió legalmente la discriminación y la segregación racial en los negocios y espacios públicos. Al dejar de ser una necesidad estricta para salvar vidas, el Green Book dejó de imprimirse permanentemente en 1966 y cayó en el olvido.
La familia de Shirley insiste en que mantuvieron una relación estrictamente laboral (“de jefe a empleado”). Aunque existen audios antiguos de Shirley diciendo que “confiaba implícitamente” en Tony, la familia recalca que nunca llegó al nivel de hermandad que vende Hollywood.
Shirley estaba muy involucrado en los movimientos de derechos civiles, era amigo de Martin Luther King Jr. y estaba muy orgulloso de sus raíces (Martin Luther King Jr. at the March on Washington (1963)).
En la realidad, Tony Lip fue chófer de Shirley durante más de un año y medio en diferentes etapas
Shirley
Dr. Donald Walbridge Shirley fue un genio absoluto cuya vida real fue mucho más compleja y fascinante que la mostrada en Hollywood. No era solo un músico elegante; fue un prodigio académico y un revolucionario musical que desafió las barreras de su tiempo
Nació en Florida en 1927 (hijo de inmigrantes jamasquinos) y demostró un talento sobrehumano desde la infancia:
Empezó a tocar el piano a los dos años y el órgano a los tres. A los 9 años fue invitado a estudiar teoría musical en el prestigioso Conservatorio de Leningrado en la Unión Soviética. Además, obtuvo múltiples doctorados (en Música, Psicología y Artes Litúrgicas), por lo que legalmente se le llamaba Dr. Shirley.
Hablaba fluidamente ocho idiomas y era un pintor sobresaliente.
Él quería ser concertista de música clásica (tocar a Chaikovski, Beethoven o Bach: Fantasia (1940)), y debutó con la Orquesta Boston Pops a los 18 años. Pero los promotores de la época le dijeron que el público blanco de Estados Unidos no aceptaría ver a un hombre negro tocando música clásica en un escenario, y le aconsejaron dedicarse a la música popular y al jazz.
Shirley fusionó la estructura de la música clásica con temas populares y de jazz. Aunque grabó más de 20 discos y llenó salas como el Carnegie Hall, odiaba que le llamaran “músico de jazz”. Detestaba los clubes nocturnos porque sentía que el público no respetaba la música, fumaba y apoyaba vasos sobre el piano.
Don Shirley vivió durante más de 50 años en uno de los legendarios apartamentos de las Torres del Carnegie Hall en Nueva York. Su vivienda estaba abarrotada de objetos de valor: un trono de madera tallada, regalos de la realeza europea, cristalería fina y un piano de cola Steinway suspendido. Vivía rodeado de una atmósfera de realeza y sofisticación.
Era muy activo en la lucha por los derechos civiles. Era amigo cercano de Martin Luther King Jr. y estuvo presente en marchas históricas como la de Selma. Su decisión de hacer una gira por el Sur profundo no fue solo por dinero, sino un acto de protesta política deliberado: quería demostrar que un hombre negro educado y virtuoso merecía el mismo respeto que cualquier otra persona.
Lo único que es un hecho histórico documentado es que Don Shirley estuvo casado con una abogada llamada Jean Curtis Hill, de quien se divorció en 1956. El pianista explicó que se separó porque decidió priorizar su carrera musical por encima de su vida familiar, declarando que “no tenía la constitución para hacer de esposo y de concertista al mismo tiempo”.
Un policía local de la zona contactó con Tony para que fuera urgentemente a unas instalaciones de la YMCA. Al llegar, Tony descubrió que Don Shirley se había insinuado a tres hombres dentro del lugar. Los agentes tenían la intención firme de arrestar al pianista. Para evitar que Shirley acabara en la cárcel y el escándalo arruinara la gira, Tony Lip sobornó a los policías pagándoles 200 dólares en efectivo para que lo dejaran ir.
En la década de 1960 en Estados Unidos, la homosexualidad era ilegal y estaba fuertemente perseguida por las autoridades. Bastaba con que un hombre se le declarara o le hiciera una propuesta sexual a otro en un espacio público para que la policía tuviera motivos legales para arrestarlo por “conducta lasciva” o “alteración del orden público”.
Precisamente porque no existe ningún registro policial escrito ni ninguna otra denuncia oficial de esa noche, la familia de Don Shirley insiste hasta el día de hoy en que toda la historia fue un invento de Tony Lip para presumir ante su familia de cómo había “salvado” al pianista durante la gira. Por el contrario, los creadores de la película defienden que el incidente ocurrió exactamente como Tony Lip lo relató en sus memorias.
Tony Lip se enfureció cuando un policía de Mississippi lo insultó con un término despectivo hacia los italoamericanos. Tony le dio un puñetazo al oficial y ambos terminaron encerrados en el calabozo.
Don Shirley era un músico muy influyente, amigo personal de Robert F. Kennedy (en ese momento Fiscal General de los Estados Unidos, hermano del presidente John F. Kennedy).
Shirley utilizó su derecho a una llamada telefónica para comunicarse con él. En las grabaciones de audio reales de Don Shirley, él mismo relató que el jefe de policía local (un hombre profundamente racista) reconoció de inmediato el distintivo acento de Boston de Robert Kennedy al teléfono y, muerto de miedo por las consecuencias políticas, no tuvo más remedio que dejarlos en libertad.
El arresto ocurrió en el otoño de 1963 unos días antes del asesinato del presidente John F. Kennedy (JFK Assassination, Frame 313 (1963), J.F.K. (1991)), hermano de Robert.
De hecho, debido a este fuerte vínculo, Don Shirley detuvo temporalmente su gira musical aquel año para poder asistir al funeral de Estado de JFK.
Los desprecios, la humillación de no dejar cenar a Shirley en los mismos restaurantes que lo contrataban y el uso obligatorio del Green Book ocurrieron tal cual.
El arresto y la llamada a los Kennedy: El incidente en el que fueron arrestados por la policía y Shirley logró que los liberaran tras conseguir llamar directamente al Fiscal General, Robert F. Kennedy, ocurrió en la vida real.
El pasado de Tony Lip: Tony Lip era inicialmente racista. Su hijo confirmó que en su casa del Bronx se usaban expresiones despectivas y que el viaje cambió la mentalidad de su padre.
Las cartas de amor: Tony Lip le escribía cartas a su esposa Dolores durante el viaje, y el refinado Don Shirley le ayudaba a editarlas y redactarlas para hacerlas más poéticas
Frank Anthony Vallelonga
Frank Anthony Vallelonga (“Tony Lip”,) fue una persona real cuya vida superó la ficción. Aunque la película lo retrata únicamente como un rudo gorila de discoteca del Bronx reconvertido en chófer, la realidad es que acabó convirtiéndose en un reconocido actor de Hollywood y la televisión estadounidense.
Tras terminar la famosa gira de conciertos con Don Shirley en los años 60, Tony regresó a su trabajo en el famoso club nocturno de Nueva York, el Copacabana, donde ascendió a gerente general. Allí conoció a directores y figuras de la industria del cine, lo que le abrió las puertas de la actuación:
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El Padrino (1972): Hizo su debut en el cine con un pequeño papel como invitado en la boda de la icónica película de Francis Ford Coppola.
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Los Soprano: Su papel más famoso y recordado a nivel mundial fue el de Carmine Lupertazzi Sr., el calculador y respetado jefe de la mafia de Nueva York en la legendaria serie de HBO.
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Cine de gánsteres: Debido a su imponente presencia física y su marcado acento neoyorquino, directores como Martin Scorsese lo contrataron para interpretar a mafiosos reales en clásicos como Uno de los nuestros (Goodfellas) (donde hizo de Frankie Manzo) y Donnie Brasco (interpretando a Philly Giaccone).
Su apodo (“Lip” significa labio o boca en inglés) se lo ganó desde que era un niño de 8 años en las calles del Bronx. Tenía la reputación de ser un charlatán persuasivo, capaz de convencer a cualquiera de hacer lo que él quería usando únicamente la palabra (o salirse con la suya hablando más de la cuenta).
En 2005, aprovechando su fama y sus raíces italianas, publicó un libro de cocina y anécdotas titulado Shut Up and Eat! (“¡Cállate y come!”). En él recopiló las recetas favoritas de su familia y sumó historias de sus amigos y compañeros del cine italoamericano, como James Gandolfini o Danny Aiello.