もののけ姫 (Princess Mononoke) (1997)
Mononoke (物の怪) es un término del folclore japonés antiguo que se traduce literalmente como “espíritu vengador”, “monstruo” o “fuerza sobrenatural”. No es el nombre de la princesa, que se llama San, sino una referencia a que es el brazo ejecutor de la naturaleza herida.
La trama se ambienta en el período Muromachi (siglos XIV al XVI). Sigue a Ashitaka, el último príncipe de la agonizante tribu de los Emishi. Tras defender a su pueblo de un dios jabalí corrompido por el odio y transformado en un demonio, Ashitaka recibe una maldición mortal en su brazo.
Miyazaki estudió profundamente los archivos históricos del período Muromachi para retratar un Japón que los libros oficiales suelen ocultar:
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La tecnología Tatara (La fundición real): La Ciudad del Hierro de la película se basa directamente en las comunidades metalúrgicas reales de la época que utilizaban el método Tatara para fundir arena de hierro y carbón vegetal. Estas industrias devoraban montañas enteras, talando miles de árboles para alimentar los hornos, lo que provocó una deforestación masiva real y el primer gran choque ecológico de la historia japonesa.
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Los Ishigumi (Los leprosos): Uno de los detalles más humanos y verídicos del film es que las personas que fabrican las armas de fuego de Lady Eboshi sufren de lepra. En el Japón medieval, los enfermos de lepra eran considerados “malditos” o impuros por la religión y eran expulsados de las ciudades a morir en los caminos. Históricamente, solo algunos centros industriales aislados o señores pragmáticos los aceptaban para trabajar en la fundición porque nadie más quería estar cerca de ellos. Miyazaki los dignifica dándoles un hogar seguro y un trabajo útil bajo el mando de Eboshi.
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Las prostitutas rescatadas: Las mujeres que operan los gigantescos fuelles de los hornos en la película fueron compradas por Eboshi para sacarlas de los burdeles de las grandes ciudades. En el siglo XV, la trata de mujeres era un negocio legal y masivo debido a la miseria de las guerras civiles, y las industrias del hierro recurrían frecuentemente a mano de obra femenina no calificada para las tareas más duras de la forja.
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Los Emishi (La tribu de Ashitaka): Eran un pueblo indígena real que habitaba originalmente el noreste de Japón (Honshu). Como revisamos en las notas sobre los samuráis, los Emishi resistieron durante siglos la conquista del emperador con sus arcos y caballos, hasta que fueron diezmados o asimilados en el siglo X. En la película, la aldea de Ashitaka se presenta como un reducto secreto que sobrevivió escondido en las montañas manteniendo sus costumbres ancestrales.
七人の侍 (Seven Samurai) (A. Kurosawa, 1954)
Al igual que en Los siete samuráis, las armas marcan el fin de una era. Lady Eboshi utiliza cañones de mano de pólvora (ishibiya) modificados.
- Aunque los mosquetes europeos llegaron en 1543, los chinos ya habían introducido prototipos de cañones de mano de bronce mucho antes a través del comercio clandestino y los piratas.
- En la película, estas armas no solo se usan contra los ejércitos de samuráis rivales, sino que son la herramienta científica para matar a los dioses del bosque. Representan el triunfo de la tecnología humana sobre el pensamiento mágico y sagrado de la antigüedad.