Gonzalo Fernández de Córdoba (1453-1515) fue un noble cordobés al servicio de los Reyes Católicos.

Nació en Montilla (Córdoba) en el seno de una familia noble menor.

Se forjó militarmente en la fase final de la Reconquista, durante la toma de Granada (1481-1492) (La rendición de Granada (F. Padilla, 1882)) bajo las órdenes de los Reyes Católicos.

Posteriormente, los Reyes Católicos lo enviaron a Italia para auxiliar al reino de Nápoles contra los franceses (1495-1498). Aprendió que los tercios medievales españoles con caballería pesada eran ineficaces contra la infantería suiza y francesa, más disciplinada y mejor armada.

En apenas cuatro años logra victorias fulminantes en la segunda campaña en Italia (1500-1504). en la Batalla de Ceriñola (1503) y Garellano (1503). La batalla de Ceriñola fue la primera de la historia ganada por el fuego de armas de fuego portátiles (arcabuces). La Batalla del Garellano fue una maniobra envolvente en invierno. En dos años conquistó todo el reino de Nápoles para la Corona española, uno de los territorios más ricos de Europa.

  • Batalla de Ceriñola (1503): los franceses cargaron colina arriba contra posiciones españolas y fueron destrozados antes de llegar al cuerpo a cuerpo.

  • Batalla de Garellano (1503): maniobra envolvente en invierno, cruzando un río de noche a través de un puente improvisado para atacar por sorpresa al amanecer.

El término “El Gran Capitán” lo recibió de sus propios enemigos italianos.

Creó los tercios españoles, la infantería más temida de Europa durante más de un siglo. La clave fue combinar tres elementos que nadie había combinado antes:

  • Piqueros: con lanzas larguísimas para detener la caballería
  • Arcabuceros: con armas de fuego para causar bajas a distancia
  • Espadachines: para el combate cuerpo a cuerpo

Los tercios españoles dominarían los campos de batalla europeos hasta mediados del siglo XVII.

También fue pionero en ingeniería militar (trincheras, fortificaciones…) y logística. Ascendía a sus hombres por mérito y capacidad, no por nobleza, algo revolucionario para la época (que también hacían sin embargo los Almogávares)

Pero su popularidad e independencia de criterio incomodaban al rey Fernando. Los enemigos en la corte lo acusaron de enriquecerse con el botín de guerra. Fernando le pidió cuentas de los gastos de las campañas, y el Gran Capitán respondió con la famosa y probablemente apócrifa “Cuenta del Gran Capitán”:

Por picos, palas y azadones: 11 millones” Por frailes, monjas y pobres que rogaban a Dios por el alma de los enemigos: 100 millones Por paciencia para soportar a un rey ingrato: un valor infinito

Fernando lo retiró discretamente de sus cargos militares. El Gran Capitán pasó sus últimos años en Granada, retirado, viendo cómo otros comandaban los ejércitos que él había creado.

Murió en 1515, con 62 años, sin haber vuelto a combatir.

Napoleón Bonaparte se refirió a él como “el primer soldado de la Edad Moderna”.

En las Guerras de Italia (1494-1504) se enfrentó a los mejores ejércitos del momento — franceses y suizos principalmente — y ganó con fuerzas casi siempre inferiores en número. La caballería pesada y las falanges suizas dominaban Europa.

FALTA CUANDO CAPTURA AL REY